Sin morbo no hay tele.

Dice la rae:  morbo. (Del lat. morbus).
1. m. enfermedad (‖ alteración de la salud).
2. m. Interés malsano por personas o cosas.
3. m. Atracción hacia acontecimientos desagradables.

¿No es acaso el morbo el argumento de los informativos televisivos? Los informativos tienen sentido sólo como crónicas del morbo. El  negocio de la televisión evoluciona a  gran velocidad, y con éste, se busca mantener a una audiencia atrapada delante una pantalla (cada vez más difícil de entretener)

La era de internet acerca a las personas , estrecha las distancias y produce un intercambio de información cada vez mayor, vertiginoso, que hace que la capacidad de sorprendernos sea más complicado. Pero la televisión tiene la receta mágica.

El morbo natural: terremotos, ciclones, granizados, tsunamis . El morbo humano: guerras,atentados, ataques,agresiones,el morbo patente de los muertos de Siria: rostros quemados de mujeres por maridos celosos  en España, guerras, cogidas de toros, ciclistas que se caen, accidentes de coches, agresiones en el deporte, ataques en los platós y podría seguir así hasta escribir más de mil ejemplos. El morbo es el plato principal de la televisión y así lo aceptamos y lo vemos. Nos encanta, ahí está la audiencia que lo respalda. Tenemos el morbo en imágenes y el morbo llevado a debates. Porque se consume,se analiza fotograma a fotograma y se traslada a casa del espectador.

La televisión finge escandalizarse, es sólo una artimaña para que nada cambie, es su modo de subrayar y cebar el imperio del morbo televisado. Otro suceso volverá, por supuesto, y todos estaremos pendientes de la próxima vez.

Llevamos unos meses de sobredosis morbosa, por mi parte al menos. Septiembre comenzó con el caso Bretón, como si de una temporada de CSI se tratase, el 1 de septiembre se filtró el informe forense que todos conocemos y así empezó una investigación televisada y por horas.  Podías ver la evolución del caso por las mañanas, por las tardes, por las noches, en especiales, en debates, en informativos. Un bucle de información repetida pero con grandes  audiencias, hasta que llegó otro suceso y así sucesivamente. Estos últimos días le ha tocado el turno a todo lo que rodea a Madrid Arena y su trágico desenlace. Éste, ocupa todas la parrilla,incluso los debates políticos. Ha llegado a tal extremo que en ocasiones me hubiera gustado que volvieran hablar de la independencia de Catalunya, al menos no vería adolescentes por la tele cobrando por  testimonios que, en mi opinión, el lugar donde deberían testificar no es precisamente un plató, tras una sesión de  peluquería y maquillaje (bytheface) Supongo que el morbo también va acompañado del minuto de fama transitorio.

Vivimos del morbo y para el morbo y si no existiera el morbo, lo inventariamos.