Carmina o Revienta.

Vamos a reventar. Y lo vamos hacer con un largometraje que dura 71 minutos. Carmina o revienta no es sólo una película. Es una evolución, un paso hacia delante que ha dado Paco León decidiendo que  su estreno  fuera simultáneo en salas comerciales como virtuales, tanto en VOD como en DVD.

El hecho que apenas una veintena de cines han dado respaldo al popular actor y a su peculiar primer largometraje que protagoniza su madre. Un boicot que ha sacado a relucir que los máximos responsables que hay detrás del cine español quieren cerrarse en banda a cualquier puerta virtual y novedad en un modelo caduco y obsoleto. Como si fueran Montescos y Capuletos, el enemigo es Internet y cualquier intento de noviazgo y apareamiento con el mismo fuera del ‘matrimonio’ será ajusticiado.

Habíamos visto películas estrenadas en internet como “Estigmas”, “El señor o “Diamond Flash”. Tal vez “Extraterrestre” de Vigalondo tendría que haber sido el estreno mediático online sin parangón en todo el universo… ante el incumplimiento de la promesa que nos hizo Álex de la Iglesia. Esta vez no hay excusa para disfrutar de la ópera prima de Paco León y demostrar que se puede ‘carminar’ el camino sin ‘descarminarlo’. De callar bocas y dejar claro lo que el público quiere entre imposiciones medievales y rancias.

Y es que “Carmina o revienta.”, pese a ser una película irregular, tiene momentos absolutamente desopilantes y geniales, completamente inusuales en la comedia patria actual. Paco León la ‘reduce’ a la cita de Tom Clancy «¿La diferencia entre realidad y ficción? La ficción tiene mayor sentido», aunque debería plantearse si el personaje hace a la película o la película hace al personaje.

No sé si le mejor manera de reflejar a tal genial heroína era un mockumentary aunque los tiempos de rodaje muy ajustados, por la agenda de Paco León reducidos a escasos 11 días, llevarían a considerar el falso documental como única solución narrativa posible.: “Carmina o revienta.” es un objeto mutante, facundo, inteligente y, pese a su irregularidad y dobleces morales, toda una entidad de culto en un cine que ya empieza a conocer de nuevo la etiqueta de independiente. Eso sí, entre paso y paso, no se olviden de reírse hasta reventar con (y no de) Carmina.

Paco León demuestra ser un tipo bastante inteligente al construir un difícil equilibrio no sólo entre lo real y lo falso sino también entre comedia y drama y, muy especialmente, entre lo zafio y lo sutil. Yo me he quedado con muchas más ganas de Carmina,de Maria y de todo el clan ‘León’ que me ha hecho sonreír durante toda la película.