Apagar el foco en medio del conflicto. «El poder de la atención»

En el 2003, el pueblo palestino de Budrus organizó una protesta no violenta de 10 meses de duración para detener la construcción de un muro en sus campos. ¿Te enteraste de eso? — Creo que no.

En Palestina, se está formando un gran movimiento no violento nacional para poner fin a la ocupación y traer la paz en la región. Pero estoy segura que  seguramente nunca has oído hablar de eso. Esta contradicción entre lo que está ocurriendo en realidad y la idea que se tiene desde fuera es una de las razones claves por las que aún no tenemos un movimiento de resistencia pacífica que haya tenido éxito.

No voy a escribir del conflicto. Para eso hay miles de portales de noticias, blogs y artículos de opinión según tu visión del mismo, quiero escribir sobre la gente que hay detrás de él. Sobre el poder de la atención, el poder de nuestra atención.

Creo que lo que más hace falta para el progreso de la no violencia no es que los palestinos empiecen a adoptarla, sino que nosotros empecemos a prestar atención a aquellos que ya la han adoptado.

Hace unos 9 años, la ciudad palestina de Budrus, estuvo a  punto de desaparecer porque Israel anunció la construcción de un muro de separación, y parte de ese muro iba a construirse sobre el pueblo. Iban a perder el 40% de su territorio e iban a estar amurallados, por lo que perderían el libre acceso al resto de Cisjordania. Gracias a la inspiración de los líderes locales, lanzaron una campaña de resistencia pacífica para evitar que eso sucediese.

Este vídeo dura tres minuto, es un resumen de diez meses, de lo que sucedió.

 

La primera vez que oí hablar de la historia de Budrus me sorprendió que los medios de comunicación internacionales no hubiesen hablado de esto en el 2003. Pero lo que más me sorprendió es que esta iniciativa no violenta fue un éxito. Los residentes, después de 10 meses de resistencia pacífica,convencieron al gobierno israelí para que moviese la ruta del muro fuera de sus tierras hacia la línea verde, que es la frontera internacionalmente reconocida entre Israel y los territorios palestinos.

La resistencia de Budrus se ha extendido a los pueblos de Cisjordania y a los barrios palestinos de Jerusalén. Pero los medios de comunicación no hablan sobre estas historias y este silencio hace la imposibilidad de mantener la no violencia en Palestina.

La resistencia violenta y la no violenta tienen algo muy importante en común; ambas son una forma de cine en busca de un público para su causa. Si los actores violentos son los únicos que siempre están en el prime time  y atraen la atención internacional sobre el conflicto se convierte en una misión imposible que los líderes no violentos expongan a las comunidades la idea de una resistencia pacífica como una opción viable para hacer frente a su lucha.

Si queremos  que un niño tenga rabietas cada vez más fuertes, la mejor forma es prestándole atención la primera vez que le da un ataque. La rabieta se convierte en lo que los psicólogos infantiles llaman comportamiento funcional, ya que el niño ha aprendido que puede llamar la atención de los padres. Los padres pueden incentivar esta conducta simplemente haciendo caso a sus hijos. Y esto que parece una lógica matemática parece que no lo es tanto cuando cada programa de Supernanny, ésta, tiene que repetirlo una y otra vez. Y es que a veces es complicado no acudir a los lloros y gritos de un niño desesperado pataleando en el suelo. Y es ese sentimiento de culpabilidad lo que hace que prestemos atención a un conflicto en el que somos complices de autoalimentarlo.

Y es que el comportamiento de países enteros puede estar influenciado, dependiendo de los puntos donde la comunidad internacional decida centrar su atención.

Para poner fin al conflicto en Oriente Próximo y traer la paz ,lo principal es que transformemos la no violencia en un comportamiento funcional, prestando mayor atención a los líderes no violentos en la actualidad. Pero eso es complicado en un mundo donde la televisión es un negocio y donde el morbo vende más que unas cuantas ciudades haciendo una sentada, no hay más ejemplos más cercanos que lo que pasó con el movimiento 15m.

En un pueblo llamado Wallajeh, muy cerca de Jerusalén, se enfrentaba a una situación muy similar a la de Budrus. La ciudad iba a estar amurallada, a perder gran parte de sus tierras y el libre acceso tanto a Cisjordania como a Jerusalén. Habían estado usando las protestas pacíficas durante unos 2 años, pero comenzaba a sentirse una gran decepción entre sus gentes cuando después de tanto tiempo nadie les hacía caso. Aún así, pusieron a Budrus como su ejemplo a seguir, finalmente siguieron su lucha pacífica. Y también ellos lo consiguieron.

Estos movimientos no sólo son de origen Palestino. En el lado israelí, hay un movimiento pacifista nuevo llamado Solidariot, que significa solidaridad en hebreo. Los líderes de este movimiento usan a Budrus como una de sus principales armas para el reclutamiento. Dicen que aquellos israelíes que nunca antes participaron activamente, al ver la película  que hicieron sobre Budrus, entendieron el poder de la paz, el poder de la palabra y el poder de un pueblo que no quiere sangre derramada – pertenezca a una parte del conflicto u otro – y así comenzaron a unirse a sus actividades.

El ejemplo de Wallajeh y el del movimiento Solidariot muestran que hasta un documental de bajo presupuesto puede tener un papel importante  para transformar la no violencia a una respuesta habitual, así que imagina el poder que los grandes medios de comunicación podrían tener si empezaran a hablar sobre  las manifestaciones pacíficas semanales que ocurren en pueblos como Bil’in, Ni’lin,Wallajeh, en los barrios de Jerusalén como Sheikh Jarrah y Silwan; los líderes no violentos se volverían más visibles y una generación nueva tanto de Palestinos como Israelis podrían ver ese movimiento como una alternativa a la única opción que tienen ahora de ‘matar o morir’

Lo más importante es entender que si no prestamos atención se vuelven invisibles, y es como si nunca hubiese ocurrido. Pero si le damos el valor que tiene, se multiplicarán. Y así, quizás en un futuro cercano el conflicto entre Israel y Palestina comenzará a solucionarse sin necesidad de recurrir al lanzamiento de bombardeos.  Prestemos atención a la paz que así será como matemos a la violencia.

me

3 Comments Deja un comentario

  1. Sinceramente no entiendo como los palestinos tienen fuerzas aun para luchar ni violentamente, ni no violentamente… Lo que les lleva haciendo Israel desde hace unos 65 años (creo) es una vergüenza… Día tras día bombas y muertos.

    Me alegra mucho que ese pueblo haya podido conseguir que no les quitaran lo que es suyo, la violencia no es una solución, solo empeora el problema…

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