El ‘amor’ dentro del cerebro.

Si hay algo que nos une a todos los humanos, sin excepción. Es eso que llaman ‘amor’.

Los antropólogos han encontrado evidencia de ‘amor romántico’ en más de 170 sociedades. Todavía no se ha encontrado una sociedad en la que no exista. En todo el mundo las personas aman. Cantan por amor, bailan por amor, componen poemas e historias acerca del amor. Cuentan mitos y leyendas acerca del amor. Suspiran por amor, viven por amor, matan por amor y mueren por amor.

Pero el amor no siempre es una experiencia feliz. Si tu preguntas a alguien, a cualquiera, al azar. “¿Has sido alguna vez rechazado por alguien?” ¿”Has rechazado a alguien alguna vez en tu vida?” Un 95% de personas responderían que sí a ambas. Casi nadie sale vivo del amor.
Emily Dickinson una vez escribió, “Parting is all we know of heaven and all we need to know of hell.“. (La despedida es todo lo que necesitamos saber del cielo y del infierno)  ¿Cuántas personas han sufrido en todos los millones de años de la evolución humana? ¿Cuántas personas alrededor del mundo están viviendo la euforia del enamoramiento? El amor tal cuál, es el estado de ánimo más poderoso del mundo.
Los científicos que han estudiado como funciona el cerebro en este estado eufórico han llegado a la conclusión  de que la misma región del cerebro donde encontramos actividad  cuando estamos es este estado tambien se activa cuando eres adicto a la cocaína y tienes necesidad de consumirla.
Pero el amor  es mucho mas que la euforía que nos ofrece la droga. El amor es una obsesión. Te posee. Pierdes el sentido, no dejas de pensar en otra persona. El amor es salvaje y la obsesión por este empeora cuando has sido rechazado.
Cuando te han dejado, lo único que puedes hacer es olvidarte de esa persona y seguir con tu vida. Esto sería la lógica. Pero no, tú no puedes dar carpetazo y tu cerebro te obliga a amarlo más fuerte. “Mientras menos sea la esperanza más son las ganas” Y de hecho, nosotros sabemos, dos mil años más tarde el por qué.  El cerebro tiene un sistema recompensador de deseo, motivación,ansia y que este se hace más activo cuando no obtienes lo que deseas. En este caso, la pareja. Es como cuando tienes muchas ganas de chocolate y no tienes en casa y tienes que ir al supermercado rapidamente. Supongo que a los  fumadores les habrá pasado un montón de veces, no poder reprimirse una noche sin fumar y su cerebro les ha obligado a bajar al bar más cercano a por uno de esos cigarillos.
Hay otra parte de cerebro que se activa. Una región  asociada con apego profundo hacia otro individuo. Por razón la gente sufre alrededor del mundo y es esta la explicación del por qué tenemos tantos crímenes pasionales. Cuando te rechazan en el amor, sientes una cercanía mayor a la otra persona. Incluso, este circuito del cerebro de recompensas está trabajando. Y te está haciendo sentir una motivación intensa que te obliga a arriesgarlo todo para recuperar esa pérdida.
Pero si lo piensas detenidamente – y fuera de la fase a de enamoramiento – El amor romántico es un impulso, un impulso básico de apareamiento. No un impulso sexual. Este permite que enfoques tu energía de apareamiento en un individuo único. “El buen amor vive en un estado de necesidad” (Platón) y es eso. Una necesidad, una urgencia, un desiquilibrio homeostático, como el hambre o la sed. Es casi imposible salir de ello. Es una adicción y tiene todas sus característica; obsesión por la otra persona, distorsión de la realidad, poca fuerza de voluntad y desarrollas las tres fases de persona adicta:  Tolerancia- necesitas verle más, y más, y más —  se abstiene y finalmente, recae.
Tengo una amiga que tras pasar por una ruptura de esas horrorosas después de ocho meses comenzó a sentirse mejor y el otro día me contó que iba sola conduciendo el coche, de repente escuchó una canción de la radio que le recordó a su ex pareja y no sólo tuvo el deseo instantáneo de llorar sino que tuvo deseos casi irrefrenables de llamarlo y saber que era de él. Una adicción perfecta cuando marcha bien y horrible cuando  va mal.
Pero el amor no es cosa sólo de humanos. No existe animal que copule con cualquier cosa. Al menos que estés una jaula de laboratorio, ya sabes, si pasas toda la vida en habitaculo tan pequeño no vas a ser exquisito con quien tener sexo. Eso nos pasa a todos, lo podemos comprobar en cada edición de Gran Hermano.
La atracción animal puede ser instantánea — puedes ver un elefante ir por otro elefante instantáneamente. Y pienso que éste es realmente el origen del “amor a primera vista”.
Cuando comencé a leer el ensayo sobre “Las consecuencias y los efectos científicos del amor en el cerebro..” una persona me preguntó que si después de leerlo no me iba a sentir mal, que la próxima vez que sintiera ese estado de euforia sabría la razón y eso estropearía el momento. Pero también sé los ingredientes de mi tarta de chocolate favorita y las calorías que tiene y cuando me como el trozo de tarta soy incapaz de pensar en eso, sólo puedo experimentar el placer que me supone.
¿Por qué te enamoras de una persona en vez de otra? De eso trata, de no saber como dos personalidades se ajustan para tener una relación. El amor pertenece a nuestro cerebro. El reto es entendernos unos a los otros.