Musa por carta

Hemos creado lo que llamo  “ambigüedad estable”.

Ambigüedad estable es cuando tienes demasiado miedo a la soledad, pero tampoco quieres crear intimidad. Son unas tácticas que prolongan la incertidumbre de una relación.

Una es comenzar poco a poco, a fuego lento, una gran estrategia dilatoria que proporciona un compás de espera que pone de manifiesto la naturaleza indefinida de una relación, pero al mismo tiempo aporta una libertad suficiente para el que no se quiere quedar solo pero no sabe si está preparado o no.

Es la más egoísta de todas, pero suele funcionar, siempre que la otra persona sea tu persona.

Después viene el efecto fantasma. Este efecto consiste, básicamente, en desaparecer los mensajes poco a poco, silenciosamente, para no tener que lidiar con el dolor que le infliges al otro. O simplemente ser valiente y dar el paso, al final todo es cuestión del tiempo, del lugar y de la circunstancia.

Y mientras tanto y durante todo el proceso, te conviertes en una “Musa por carta” o “a la carta” depende el día.